jueves, 25 de diciembre de 2008

ODONTOLOGIA BIOENERGETICA


En odontología bioenergética se considera que los dientes y
todas sus estructuras, desde los huesos hasta maxilares,
ligamentos, encías o incluso la mucosa de la boca, pueden
actuar como focos que interfieren en las vías de información del
cuerpo --el sistema nervioso central y las hormonas--, y causar
enfermedades a distancia, en cualquier órgano. Los dientes influyen en todo el cuerpo.
--¿Y eso cómo sucede?
--Todos los meridianos de la energía, que conocemos por la acupuntura china y por la medicina
energética, pasan por la boca y están representados de forma muy precisa en los 32 dientes
que tenemos, contando las muelas del juicio. Una alteración en una pieza dental puede afectar
a todos los órganos irrigados por el meridiano con el que está relacionado.
--¿Un diente puede causar enfermedades en el cuerpo?
--El origen de una lesión es recíproco: se dice que "el cuerpo llora por los dientes". El problema
es que algunas de esas dolencias en el cuerpo las provocan dientes que no molestan en la boca:
ejercen de foco, indoloro, y los síntomas aparecen en otro órgano. Me ha costado muchas
discusiones con mis colegas el tema de las muelas del juicio que no han salido (incluidas) y no
duelen: provocan mucho malestar en la articulación sacroilíaca y dolores lumbares.
--¿Las lumbalgias pueden surgir de una muela del juicio que ni duele?
--Si. Muchísimas. Yo he atendido a pacientes que venían por problemas dentales, y que sufrían
lumbalgia, en los que he comprobado esto haciéndoles una punción con un aparato especial (de
terapia neural) en la muela sospechosa. En general, no me creen, pero si mientras yo aplico la
punción el dolor lumbar desaparece, empiezan a cambiar de opinión. De otra forma, me lo
negarán.
--¿Están descritos los órganos que representa cada diente?
--Sí. Tenemos cuadros de equivalencias muy precisos: un colmillo derecho, por ejemplo, se
vincula con cinco vértebras, el ojo derecho y el hígado --muchas personas con hepatitis tienen
mal ese colmillo--. Los incisivos, con la próstata. Las muelas del juicio conectan con el corazón
y el oído. Y así con todos los órganos.
--¿Qué problemas orgánicos pueden estar causados por un diente?
--De cualquier tipo. Digestivos --a veces, sacando una muela desaparece un dolor de estómago-
-, eccemas, alergias, dolor de oído, migrañas, ansiedad, irritabilidad. Y un gran agotamiento:
los problemas dentales provocan mucho cansancio.
--Entonces, ¿mirando la boca de una persona usted sabe cómo está el resto de su
organismo?
--Bastante. Parece presunción, pero, a fuerza de ver muchas radiografías de mandíbula y
dentadura completa --siempre pido una ortopantomografía--, puedo trazar la historia clí- nica
del paciente mirando esa imagen. Más de una vez, se quedan sorprendidos de que les pregunte
si tienen colitis, problemas intestinales o dolores de cabeza que yo veo en la radiografía, porque
ellos han venido a que les mire los dientes.
--¿Cómo obtiene la información que le permite precisar el diagnóstico?
--En la boca de un paciente miro tres cosas fundamentales: los diferentes productos que le han
ido colocando, para ver si existen intolerancias o intoxicaciones metálicas: amalgamas, prótesis
fijas de metales no nobles, fundas o implantes de titanio, que están muy de moda. Analizo si
entre esos distintos metales existen corrientes eléctricas, muy sutiles, casi imperceptibles, que
dan problemas. Y finalmente busco los focos que interfieren en el resto del cuerpo.
--¿Con que método lo detecta?
--Con electroacupuntura: un test que mide electrónicamente los puntos descritos en
acupuntura.
--¿Desaconseja el empleo de algún metal en la boca?
--Eso depende de la tolerancia de cada individuo, un aspecto que se desconoce si no se busca.
Algunas personas no toleran ni los metales nobles --oro, platino y paladio--, y en cambio otras
aceptan aleaciones de todo tipo. Lo que crea más problemas son las aleaciones con metales no
nobles --cromo, cobalto, níquel, berilio o molibdeno--, que es con lo que se hacen la mayoría de
piezas dentales. El titanio, aunque se niega, provoca intolerancias. He atendido muchas.
--¿Se está haciendo una odontología arriesgada?
--Tanto como eso, es difícil saberlo. Hay un gran desconocimiento de todo esto entre mis
colegas. Mucha desconfianza e incredulidad. Dicen que se trata de cosas muy raras. Yo les digo
que deberían estudiarlo, porque no lo conocen. Parto de la base de que a los enfermos hay que
observarlos en conjunto, todo su cuerpo, y no solo la dentadura.